La ansiedad adaptativa es normal, e incluso saludable, y todo el mundo la siente de vez en cuando. No obstante, también existe la ansiedad patológica, en cuyo caso es preciso que busques la ayuda de un psicólogo clínico en Granada para que te ofrezca el tratamiento más eficaz y que mejor se ajusta a tus características concretas.

La ansiedad patológica se caracteriza por ser recurrente y muy intensa. Los síntomas que la acompañan, tanto físicos como psicológicos y emocionales, te hacen sentir que estás en una situación peligrosa o amenazante, lo que supone un gran impedimento para llevar tu vida con absoluta normalidad. Si bien es cierto que en cada persona la ansiedad se manifiesta de una forma y en un grado de intensidad distintos, es esencial que recurras a un psicólogo clínico en Granada tan pronto como aparecen las primeras manifestaciones, ya que este trastorno tiende a agravarse con el tiempo y sin el tratamiento apropiado.

Asimismo, también puedes aplicar una serie de pautas o consejos que te serán de gran utilidad para mitigar el nivel de angustia y nervios que experimentas cuando padeces un ataque de ansiedad.

- Respiraciones. Respira hondamente por la nariz hasta llenar tu estómago y sostén el aire unos cuatro o cinco segundos. Lentamente, suéltalo por la boca y repite el ejercicio hasta que te sientas más calmado.

- Refréscate. En el momento en que experimentes un ataque de ansiedad, prueba con echarte agua fría en las manos, muñecas, cara y cuello.

- Acéptala. Cuanto más tratas de huir de tu propia ansiedad, más poder le das para que empeore. Por tanto, acepta que tienes ansiedad y concédete permiso para sentirte mal.

- Piensa. Con los ataques de ansiedad, tu mente se llena de pensamientos negativos. Cámbialos por positivos y relajantes, recuérdate que estás a salvo.

En Isabel Fernández Portillo contamos con un equipo de terapeutas que te ayudarán a controlar tu ansiedad.